9 may 2010

Tema VII. La Dinamización de las evaluaciones desde la Evaluación.

En esta entrada el grupo de trabajo, del tema que nos ocupa, pretende que comentéis y/o opinéis, de forma individual o en grupo, sobre la problemática de la evaluación institucional que se trato en la exposición sobre el trabajo del tema VII.

A continuación exponemos la pregunta que se planteo en el aula:
¿Cómo se consigue superar la falta de objetividad en la evaluación?
La solución se consigue, a través, de la triangulación.
Para ello los grupos hacen comparaciones intersubjetivas.

Por último, para ampliar lo expuesto y debatido en el aula, presentamos algunas notas y/o conclusiones, con el objetivo de que despierten interés y debate, a través de vuestros comentarios, expresando si estáis de acuerdo o en desacuerdo con ellas o simplemente diciendo que os suscitan.

• La educación no termina con la adquisición de conocimientos, sino que abarca las actitudes y los valores, es decir, la formación integral del individuo dentro y fuera de la escuela. La evaluación tiene que ser un proceso reflexivo, cualitativo y explicativo; orientado a procesos y centrado en el análisis y la comprensión e interpretación de los procesos seguidos para el logro de un producto y no únicamente de los resultados.

• Aunque puedan utilizarse en la evaluación mediciones y procedimientos estadísticos de análisis de datos, estos pueden contribuir a comprender las realidades evaluadas pero no pueden evitar la simplificación de la riqueza y profundidad de los procesos educativos.

• Los enfoques cognitivistas y constructivistas han puesto de manifiesto que no todo aprendizaje se refleja en el momento de aprender. Por ello, la evaluación de aprendizajes complejos, constituye siempre una operación difícil y sujeta a posibles errores o sesgos de apreciación.
Por tanto, la evaluación debe abarcar no solo el grado en que el estudiante aprende un conjunto de habilidades o conocimientos, debe incluir los efectos no intencionados como su predisposición hacia el contenido, hacia el aprendizaje mismo o hacia sus capacidades como aprendiz. En definitiva, hay que prestar atención, no únicamente a los resultados inmediatos y planificados, también hay que prever los efectos encubiertos que se manifiestan a largo plazo y que, posiblemente, sean más trascendentes que los productos inmediatos.

• Por último, la evaluación es una actividad valorativa que requiere de rigurosidad ética y crítica social.

11 comentarios:

Candela Sánchez González dijo...

Me ha parecido un tema muy complejo.
En mi opinión, la evaluación no debe centrarse únicamente en los resultados que se dejan expuestos en una prueba fina, sino que debe ser algo continuo.

De este modo, comparto lo que habeis expuesto y es que la evaluación debe ser un proceso en el que no solo se tenga en cuenta el resultado de una prueba final, ya que en muchas ocasiones no es el reflejo de lo que ha aprendido el alumno.

Jessica López Fernández dijo...

Hola:
La evaluación de los centros educativos supone el ejercicio de la valoración permanente del sistema educativo: para reforzar los puntos fuertes y para superar la situación existente en las áreas de mejora.La evaluación es una función clave para mantener la mejora permanente del sistema educativo, que, en definitiva, es conseguir la educación y la escuela de calidad que se persigue desde todas las instancias.
Algunos de los objetivos de la evaluación de los centros educativos son:
•Conocer la situación de partida del centro, de todos sus componentes organizativos y funcionales, en el momento en que se propone su evaluación.
•Facilitar la formulación de un modelo de actuación adecuado al centro, en función de los datos anteriores.
•Detectar, de modo permanente, las dificultades que surjan en el desarrollo del modelo de actuación elegido.
•Detectar progresivamente los elementos positivos de su funcionamiento.
•Regular, por tanto, el proceso de aplicación continua del modelo de actuación, propiciando y facilitando la consecución de las metas previstas.
•Conocer los resultados obtenidos al final del periodo fijado para la implantación del modelo.
•Valorar los resultados obtenidos.
•Replantear el modelo de actuación del centro, de acuerdo con la información recogida y con su valoración y consecuentemente potenciar los aspectos positivos y corregir los negativos en la organización y el funcionamiento del mismo.

Marta García dijo...

Pienso que, a la hora de evaluar es necesario adoptar una postura crítica a la par que objetiva ya que, como bien se comentó en clase, es fundamental ser objetivo cuando se va a hacer una evaluación ya que de lo contrario los resultados de esta pueden no corresponderse con la realidad.
Por otro lado,mi grupo y yo concluimos en clase que las principales problemáticas para evaluar una institución de forma externa serían la burocratización, los intereses y la falta de contextualización. Todos ellos pueden influir negativamente en la evaluación de un centro.

Jennifer Allonca Martínez dijo...

Respecto al tema que se trata de la evaluación, resulta algo complicado, pero desde mi punto de vista creo que es necesario ante cualquier evaluación que se realice ser objetivos, críticos, no basarse únicamente en los resultados y atender a otras variables del proceso que indiquen si el mismo ha ido mejorando o empeorando, etc. Muchas veces solo se atiende a la puntuación obtenida en una prueba final y ello no tiene porque ser el reflejo fiel de todo lo que se ha alcanzado en el proceso o lo que no se ha alcanzado, pues inciden otros factores que hay que tener en cuenta.

Graciela Fonticiella Victorero dijo...

Personalmente considero que el tema de la evaluación es bastante complejo pero al igual que muchas de mis compañeras considero que esta siempre debe tener un carácter objetivo y crítico ya que no sólo debe centrarse en examinar la cantidad de conocimientos adquiridos sino también las actitudes del individuo.
Además, la evaluación debe entenderse desde el punto de vista formativo, de esta manera el profesor debería ser un crítico y no un simple calificador.

Verónica García Díaz dijo...

Hola a tod@s
Al igual que se ha mencionado anteriormente, considero importante comentar el aspecto relacionado al primer punto que el grupo propone en esta entrada. Con ello, considero de gran relevancia y necesidad que en todo sistema educativo se tenga en cuenta el desarrollo del individuo fuera y dentro de la escuela así como también que no se centre la evaluación en el mero resultado final sino en el proceso gradual a partir del cual el alumno lleva a cabo todo un proceso de maduración y apropiación de conocimientos.

Anónimo dijo...

La evaluación que se debe de hacer en los centros educativos, pienso que tiene que llevarse a cabo durante todo el curso para poder ir mejorando a lo largo de éste. Porque al principio se puede pensar que algo puede salir bien y se lleva a cabo y sin embargo al finalizar el curso se ha visto que no ha servido de nada, por eso hay que detectar mucho antes las carencias para poder corregirlas a tiempo.
Para esta evaluación aunque puede parecer difícil pienso que la objetividad se consigue.

Virginia Fernández dijo...

Hola
Cómo bien se dijo en clase, la falta de objetividad se consigue a través de la triangulación, aunque ésta puede llevar demasiado tiempo y esfuerzo y puede ser que ciertas organizaciones no estén dispuestas a llevarla a cabo, haciendo una triangulación errónea o realizándola de manera inadecuada.
Con respecto a las notas y conclusiones, estoy totalmente de acuerdo con ellas. La evaluación debe ser un proceso reflexivo, con el objetivo de mejorar las prácticas educativas, directivas, organizativas, etc para dar un satisfactorio servicio al alumnado. La evaluación cuantitativa es totalmente necesaria, pero sin una evaluación cualitativa es bastante inútil, ya que no reflejaría la realidad de los procesos educativos, quedándonos en meros números y estadísticas, que de poco servirán sin una reflexión posterior, dejando a un lado como se dice en la entrada la riqueza que esta pueda aportar.
Por último, decir que la ética y crítica social debiera estar presente en toda evaluación institucional, pues las instituciones educativas están presentes en la sociedad para cubrir una necesidad social, que debe ser tomada en cuenta y revisada cada poco para atender adecuadamente a los destinatarios de esa organización (en nuestro caso, alumnos, que son al fin y al cabo la esencia y lo que da sentido a la práctica educativa), cosa que forma parte o debería formar parte de la evaluación.
Un saludo

Rebeca Hevia dijo...

La evaluación dentro del sistema educativo es tan importante como la metodología o los contenidos que se imparten en sus aulas. La evaluación sirve para mejorar y saber en qué se falla, y no solo para evaluar a los alumnos de una manera cuantitativa. Es por eso, que muchas veces se limita a esta última evaluación y no se tiene en cuenta que la evaluación de un alumno es un proceso continuo. Para conseguir evaluar hay que tener en cuenta que existen muchos factores internos y externos que limitan este progreso, por lo que el carácter objetivo siempre debe de primar para conseguir que sea efectivo. También es importante evaluar los propios métodos de evaluación, ya que no siempre son los más correctos y acertados. Para finalizar decir que este es un contexto muy complejo, que se debe encaminar siempre a la mejora. Saludos

Anónimo dijo...

En primer lugar, me gustaría destacar el último punto que aparece en la entrada y que dice que la evaluación es una actividad valorativa que requiere de rigurosidad ética y de crítica social. Al igual que considera alguna de mis compañeras, creo que la evaluación es algo más complejo que el realizar una prueba objetiva y darle una nota numérica. Creo que es bastante más importante (y a la vez también más difícil) evaluar de manera continua todo un proceso y no sólo momentos puntuales como puede ser un examen.
Paula Sustacha Ruenes

Noemí Pérez Fernández dijo...

la evaluación respecto a la adquisición de conocimientos no solamente se debería basar en un exámenen escrito. Creo que este tipo de pruebas no son apropiadas conocer, capacidades y habilidades del alumnado. La prueba esta, en que muchas veces se realizan exámenes y a los quince días no nos acordamos de lo que hemos estudiado. Quizás, la causa es que nos centramos demasiado en el aprobado y en el suspenso, desde pequeños y no tanto en aprender.
La finalidad principal es que el alumno adquiera conocimientos, por lo tanto deberían de introducirse otras formas de evaluación, pero la verdad es que es bastante difícil romper el sistema tan tradcionalista del exámen escrito como prueba del aprendizaje.
Por otro lado, todo se puede evaluar como hemos visto en la exposición teórica el grupo y la evaluación debe de ser un proceso crítico y a través del cual se puedan proponer mejoras, a partir de detectar errores, fallos...
La evaluación nos sirve para mejorar, sin duda alguna y es muy favorable. Pero, en casos concretos como la evaluación académica, creo que habría que cuestionarse si las pruebas que se llevan a cabo para evaluar son realmente representativas del conocimiento adquirido, capacidades, competencias y habilidades adquiridad.